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Autorretrato consciente: un viaje hacia tu autenticidad


Mujer con vestido claro sostiene un espejo frente a su cuerpo, símbolo de introspección y autorretrato consciente

Cuando pensamos en un autorretrato solemos imaginarlo como una búsqueda de belleza, perfección o validación estética. Y no es para menos, la sociedad nos ha condicionado a perseguir un ideal de apariencia impecable, y la fotografía, que debería ser un lenguaje íntimo y revelador, no ha escapado de esa influencia. Las redes sociales, los filtros y la obsesión por la imagen perfecta han distorsionado nuestra relación con la cámara. Con frecuencia usamos la foto como una máscara brillante que oculta nuestras dudas, inseguridades y vulnerabilidad. En lugar de vernos, nos escondemos en imágenes pulidas que buscan aprobación, pero que no generan un encuentro real con nosotras mismas.


Hemos aprendido a mostrar solo fragmentos de

quienes somos. Desde niñas se nos enseñó a posar de manera agradable, a sonreír incluso sin sentirlo, a disimular la vulnerabilidad porque podía ser vista como debilidad. Cada gesto aprendido pudo ser una estrategia de adaptación al mundo, pero también una forma de alejarnos de nuestra verdad. Así terminamos construyendo una imagen hacia afuera que poco tiene que ver con lo que habita en nuestro interior.


El autorretrato consciente viene a recuperar ese terreno perdido: a recordarnos que la cámara no tiene por qué ser un juez que mide nuestra apariencia, sino un espejo que revela nuestra esencia; al usarla con presencia y honestidad, podemos liberarnos de las exigencias externas y permitir que emerja la mujer auténtica que llevamos dentro. En este sentido, la fotografía con consciencia deja de ser una estrategia de exhibición y se convierte en un acto de reconocimiento: no lo que debo mostrar, sino lo que soy.


De esta manera, el autorretrato se transforma en un espejo del alma, en un portal para mirarnos con honestidad, en un acto de valentía a través del cual podemos reconocer la verdad que habita en nosotras. Se trata de atrevernos a poner la cámara frente a nuestro rostro, no para mostrar lo que otros esperan, sino para encontrarnos con lo que evitamos mirar. Mirarte en una fotografía sin filtros ni poses forzadas puede despertar emociones intensas; tal vez descubras una mirada cansada, un gesto que trae a la memoria un dolor, o incluso una fuerza que habías olvidado. Cada imagen es una invitación a reconocer tanto la luz como las sombras que te habitan, a abrazar lo que eres en totalidad.


Este camino no es técnico, es íntimo. Y como todo viaje profundo, comienza con un primer paso. Por eso he creado un mini ebook gratuito llamado "Autorretrato Consciente: 3 ejercicios para mirarte con nuevos ojos", pensado especialmente para mujeres que desean empezar a explorar su reflejo desde un lugar verdadero. En él encontrarás prácticas sencillas, reflexiones que las sostienen y una playlist creada para acompañarte en este proceso de autodescubrimiento.




 
 
 

1 comentario


Hermosa creación amada luz mil gracias por ese regalo maravilloso.

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©2025 por Luz Ortiz  | Fotografía & Autoconocimiento

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Bogotá, Colombia

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